CRÓNICA: 18 de enero de 2026. Teatro en Valdepiélagos. Mujeres & Misterio.
Durante este viaje dominical a Valdepiélagos me relajaba viendo el paisaje conocido. Los árboles desnudos que esperan tiempos mejores, el manto de invierno que blanquea las tierras.
La sierra nevada aparecía a lo lejos, donde Somosierra sirve de puerta a las tierras castellanas que en invierno tanto añoro. Aunque quizás lo que eche de menos es más a sus gentes que ayer bailaban a San Sebastián junto al Pilde.
Y ver la aparente figura de un cráter que no es tal y que los lugareños llaman el cerro del mediodía que, nevado, parecía un aprendiz del Monte Fuji, en Cipango.
En resumen, el camino me daba paz, siempre me da paz, porque sé que voy a un lugar que quiero.
Y es la soledad del viajero la que hace que la mente inquieta y caprichosa salte de un pensamiento a otro. El "mono loco" lo llaman los budistas como metáfora a la falta de control de la mente que va de pensamiento en pensamiento como cuando los monos saltan de una rama a otra. No os asustéis ya que la atención al volante no desaparecía. Ay, el mono loco que os hace no dormir por la noche y os lleva de preocupación en preocupación en distracciones negativas y enseña el insomnio.
Y en una de esas estampas percibo una imagen vaga en mi memoria. Recuerdo apretar el botón del UHF del viejo televisor y ver escenas en blanco y negro donde se representaban obras de teatro. Años después me enteré que ese canal que emitía durante solo unas horas del día empezó sus pruebas el año que nací yo. Y en uno de esos excelentes programas donde alguien se preocupaba de llevar la cultura a los espectadores sirvió de llama y me acercó al teatro.
Actores que se apellidaban Bódalo, Gutiérrez Caba, Dicenta o Merlo y actrices con apellidos Prendes, Gaos, Gutiérrez Caba y Merlo también, Cuervo, me hicieron amar la literatura dramática.
Estudio 1 se llamaba aquel programa que me descubrió a Calderón, Lope, Tirso, Arniches, Casona e incluso a Muñoz Seca.
Hoy estaba de suerte. En Valdepiélagos, gracias a la Asociación Cultural El Pilar y la valdepielagueña, actriz y vecina, Fina, se representaba la obra "Mujeres & Misterio", una excelente adaptación de la compañía Jamacuco de "Ocho mujeres" de Rober Thomas.
La trama de un asesinato y de quién era el culpable nos introducía en la profundidad de otro raciocinio.
Imaginad la muerte de uno mismo para ver lo que subyace en los que te rodean.
A nadie hemos escuchado una vez viajan con el barquero. Pero sí hemos oído hablar del finado entre los vivos una vez que se aleja. Nos sorprendería ver las reacciones, oír las palabras o mostrarse lo que realmente piensan de uno, una vez muerto.
La obra nos lleva por esa secuencia de posibles situaciones. La esposa que no le da tiempo de abandonar a su marido porque antes la deja por la muerte, la enamorada en secreto, la amante del difunto, la familiar que regresa a ver qué pilla, los secretos de quién crees conocer y nunca lo hiciste. En definitiva, lo que piensan los demás de ti y sólo lo mostrarán cuando mueras. Aunque aquí, la hipocresía en público es una mantícora que se manifiesta. Cuántos tendrán motivos incluso de asesinar al que ya está muerto.
Se conocen a las familias en las herencias.
Y en este caso al público de Valdepiélagos ha tenido que averiguar quién era el asesino.
Con los medios de la casa de cultura de Valdepiélagos, director y actrices nos han dado un ejemplo profesional de interpretación y puesta en escena. Es un lujo que la compañía Jamacuco haya actuado en nuestra villa.
Gracias por tanto a estos profesionales, a la Asociación El Pilar y a Fina por darnos este regalo en una tarde de domingo.
Qué bien le sienta en escena a Fina, el Oporto.
P.D. He estado tan a gusto que hasta me he imaginado junto a mi segundo rey mago preferido, Melchor. A estas alturas ya sabéis que mi preferido es Artabán. Pero lo he disfrutado.
@agustindelasheras
@cronistadevaldepielagos
@presidentecronistasmadrileños

Gracias Agustín como siempre por tu comentario tan atinado e historiado.
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