CRÓNICA: Carmen Galea González.
CRÓNICA: Carmen Galea González. No, no es lo mismo. El escenario de Fernán González y Doce de Octubre ya no será igual. Quizás las frías fachadas de los edificios que se derriten en los meses de verano sean parecidas pero sus personajes han ido desapareciendo. Esas gentes que le daban personalidad a un barrio y que escribieron sin saberlo su historia. Las palmeras de chocolate de Garcés, la sesión continua del cine Sainz de Baranda, los helados de Paquita donde hoy tiene su terraza El ratón vaquero, las chuches de Tina donde exprimíamos un duro en gusanitos y nubes, los berberechos del bar de los Fernández, la lecheria, la frutería, el videoclub tardío... Todo le dio color a una época. Pero dejadme que me quede con aquellas madres que iban a por sus retoños en los primeros años de estudiar en las Escuelas Aguirre. Y ocupaban las noches de verano en los bancos donde se repartían pipas. Un barrio lo hacen sus gentes. Y hoy hemos perdido a uno de esos seres que dio esa personal...