CRÓNICA: Un 8 de marzo de hace 34 años.
CRÓNICA: Un 8 de marzo de hace 34 años. Era un domingo como hoy. Me levanté de aquella cama en la que llevaba años sacando los pies. Era al menos una habitación donde cerrando la puerta me perdía en mis pensamientos o mis lecturas o mis desvaríos de futuros que nunca se cumplieron. Atravesando aquel largo pasillo llegué a la cocina donde ya mi madre había encendido aquella cocina de carbón con el aquel protocolo diario de sacar los restos quemados del día anterior y había introducido, separando con un gancho atizador, los anillos, carbón nuevo, astillas y lo había encendido con papel de periódico. Toda la casa se calentaba en esa fría mañana de marzo. Después de dar los buenos días a mi madre me afeité. Al volver al salón ya me había preparado un colacao caliente dejando al lado una bolsa de papel mojada por el aceite de las porras recién hechas que había dentro. En aquellos tiempos había varias churrerias por el barrio. La que mi madre elegía estaba en la calle ...