CRÓNICA: MAGDALENA BEDOYA QUINTANA. NUESTRA CENTENARIA
CRÓNICA: Magdalena Bedoya Quintana, nuestra centenaria.
El 24 de octubre de 1998 todo Valdepiélagos homenajeó a una vecina que había sido la primera en cumplir 100 años. Su nombre era Magdalena. El ayuntamiento organizó un acto donde se ensalzó este acontecimiento con vino y pastas, y se amenizó con nuestra rondalla.
Magdalena Bedoya Quintana nació en Talamanca de Jarama a las puertas del siglo XX. Y subió a la villa de Valdepiélagos cuando contrajo matrimonio.
Sé casó el 10 de mayo de 1924 con el valdepielagueño Antonino García Rojo.
Fueron testigos y padrinos Marcelo Llorente Rojo y Bernabea Quintana González.
El cura se llamaba Antonio Avila.
Los padres de Antonino fueron Regino García Bernardo, había fallecido antes del día de la boda, y Petra Segunda Rojo Rubio.
Los padres de Magdalena fueron Víctor Bedoya Heranz, había fallecido también antes del día de la boda, y Patricia Quintana González, de Talamanca.
Antonino García Rojo era hijo de Regino García Bernardo, natural de Valdenuño y de Segunda Rojo Rubio de Valdepiélagos. Nació el 10 de mayo de 1899 a las cinco de la tarde. Y le bautizaron el día 16.
Segunda (Petra) era hija de Santiago Rojo y Marcela Rubio, de Valdepiélagos.
Esto figura en los libros pero también figura en mis recuerdos.
Con apenas 13 días un niño De las Heras, Antonio, en abril de 1932, aun rezumando la vida que le había regalado su madre quedó huérfano de Antonia, mi abuela, y necesitó el buen corazón de sus tías, de su abuela y sobre todo, del amparo de una nodriza, a la que no quiero olvidar en el anonimato, como se hacía en aquellas sociedades donde la mujer moría en los partos y había que sustituirla. Para mí no fue una ama de leche o de cría, sino una madre que compartió el alimento de los
lactantes, teniendo hijos, con un niño que no era suyo. Creo que mi padre no hubiera sobrevivido sin ella y yo, no existiría. Por eso no quiero en estas crónicas olvidar su nombre. Se llamaba Magdalena y amamantó a Antonio hasta que este tuvo once meses.
Mi recuerdo es mucho más vago. Un día de Reyes, en la calle de la Fuente, frente al frontón. En aquella casa vivía Magdalena con su hija Pura, Nanete hermano de mi tío Emilio y sus hijos. Recuerdo aquella casa con un pasillo que doblaba hacia la derecha al final dando a una cocina. Había justo en la entrada a la derecha un dormitorio donde creo que años antes amanecí con mis primos en Valdepiélagos. Recuerdo un corral, ovejas, y jaulas de conejos. Aquel dia de Reyes cumplía años, como lo ha hecho hoy, Reyes, la hija de Pura y Nanete.
A Magdalena la recuerdo de luto, con un moño recogido, sentada en una silla.
Qué frágil es el destino y la vida.
Pero sin ella no hubiera existido mi padre. Y por tanto yo tampoco tendría existencia.
Felicidades Reyes... Y gracias... a tu abuela Magdalena.
Fotos de Reyes González García
@agustindelasheras
@cronistadevaldepielagos
@delasheras.cronicasdevaldepielagos
#VIIICentenario
#FuerodeTalamanca
#valdepiélagos


Comentarios
Publicar un comentario