CRÓNICA: Comida con mis compañeros cronistas. 21 de marzo de 2025.

CRÓNICA: Comida con mis compañeros cronistas. 21 de marzo de 2025. He llegado pronto a la puerta del Sol y he decidido hacer tiempo recordando paseos por aquellas calles. No he podido evitar, atraído por el olor, acercarme al escaparate de La Mallorquina donde se mostraban mis bollos preferidos en forma de napolitanas y pepitos de crema, además del anuncio de la Semana Santa materializado en atractivas torrijas. La inercia me ha llevado a la travesía del Arenal y a bajar por ella. Pero sabía que no encontraría mi destino en una de aquellas librerias de Madrid que cerró hace unos años. La librería Gabriel Molina era un templo de libros antiguos y de historia. La puerta debil acristalada daba paso a un local con el olor característico de papel antiguo junto a la madera de los muebles donde reposaban. Gabriel era un empleado que se casó con una sobrina del dueño Bernardo Rico, antiguo sargento carlista, que había comprado el local. Era Bernardo Rico, un emigra...