CRÓNICA: Querido Artabán... 2026
CRÓNICA: Querido Artabán... 2026 Alguna vez he oído que tener buena memoria es una característica apreciable en una persona, pero creo que no es más que una enfermedad cualquiera. Y si además se tiene una memoria eidética mucha parte de ella no es más que una colección de estampas que aún siendo fotos olvidadas hubiera preferido perder y no encontrar. Decía Borges, "Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos". Por estas fechas siempre encuentro una estampa en blanco y negro frente al escaparate de una tienda de juguetes. Y sí, me gustaría que ya no estuviera en el álbum o se hubiera difuminado de fuera a dentro o se hubiera cuarteado después de mojarse con tantas lágrimas en muchos inviernos. Cuando me veo en una fotografía de aquella época, junto a mi madre, no es difícil averiguar lo que teníamos en nuestro pensamiento. Fui un anciano de cuatro años al que la vida, y quién me la vivía entonces, me hizo madurar. Sabí...