CRÓNICA: Silvio Castillo Zambrano
CRÓNICA: Silvio Castillo Zambrano.
La terraza del Ibor, en Madrid, ha sido el post partido entre Ricardo y yo durante esta última temporada.
Ricardo es el padre de Silvio y un gran amigo.
De esos padres que vemos pegados a la valla en los campos del equipo de mi barrio, el Santa Ana, sábado a sábado, domingo a domingo, en los equipos previos según la edad, llevando en las piernas de los jugadores los sueños de sus progenitores.
Estos años anteriores pasaste por el AD ALCORCÓN hasta llegar el año pasado al CD CALAHORRA B. También pasaste por algún otro equipo donde sus dirigentes no ven niños con ilusiones sino sus propios intereses en un negocio esclavista de atar sueños propios jugando con el de los niños. Pero también lo superaste.
Saliste de Madrid a La Rioja, y eso conllevaba alejarse de una familia, obligar a hacer kilómetros a aquellos que te quieren para ver si tenias minutos de juego o llegaba la oportunidad de demostrar tu talento. Con un sueldecillo que no cubría ni tus gastos compartías piso con otras ilusiones parecidas.
Pero la competencia es muy dura para llegar arriba. Lo sabes desde que tú y tu padre, éste sacrificando horas de su propio trabajo, te colaba bien prontito en un campo de Tres Cantos para entrenarte él mismo. Horas y horas de tiros a la portería, regates, esfuerzos que alguno, incluso de tu familia alejada, calificaban de inútiles. Pero tu padre no te ha fallado, ni tu madre, ni tu hermana, ni tu hermano. Ellos siempre han estado ahí.
He vivido en primera persona tus pasos y me ha ilusionado mirar tus resultados.
Y este último año bajaste al sur, a Sevilla, a un club que es el tercero de la capital tras los grandes, el Betis y el Sevilla. En el Atlético Central te tuviste que hacer sitio, demostrar tu juego, enseñar lo que sabes, pero siempre desde las características que te han inculcado tus padres, ser honesto, compañero de tus compañeros. En el Central eras uno de los "niños" que buscaba sitio en alineaciones de grandes veteranos que hacía mucho que habían cumplido los treinta y alguno rozaba los cuarenta.
Con tus 21 años buscaste minutos desde el banquillo, con sacrificados entrenamientos, y cada oportunidad que te daban la aprovechabas al máximo.
Tu no eras consciente que cada fin de semana no sólo tu familia sino un tal Tito Agus, escudriñaba marcadores y noticias, para luego comentarlo en esa terraza desde donde se ve el Poblado dirigido de Fuencarral y la sierra de Madrid.
Durante este año has pasado por la desesperación de que no dejaran mostrarte e incluso una lesión que te apartó unas semanas.
Y entonces te dieron minutos, los últimos de la segunda parte, y esa parte izquierda de tu equipo notó que eras un extremo que mareaba defensas y regalabas asistencias a los delanteros.
Y el Atlético Central empezó a subir en la tabla y al final se coló en los play off de ascensos en la Tercera Rfef Andaluza.
Y fue en aquel partido donde el entrenador viendo como se complicaba todo te sacó. Y aquello fue la revolución.
En la final autonómica contra el Dos Hermanas fuiste ya titular. Y ganasteis.
Y ya sólo quedaba la final contra el campeón asturiano, el Caudal, de Mieres.
Y tras el 2-0 en casa viajesteis a la preciosa Asturias.
Aunque estaba en Brazacorta, Burgos, ayer a las 20 horas sintonicé con el móvil desde el bar la radio asturiana. Te pareces a un viejo con la radio en la oreja, me decía mi primo.
Y tras el disgusto de no verte en el equipo inicial tuve la paciencia de la que siempre te ha hablado tu padre. Tuve fe y esperé.
El equipo local marcó su gol en el descuento de la primera parte. Pero este último entrenador del Central, al que le ha costado confiar en ti, al final te ha llegado a conocer. Y un valiente triple cambio te ha regalado la banda izquierda.
Lo demás ha sido escuchar a los comentaristas, Silvio para acá, Silvio para allá, caño de Silvio. Y cuando el Caudal estaba cerca de empatar la eliminatoria, has enganchado el balón desde fuera del área y lo has metido junto al poste mientras el portero no podía hacer nada.
Gol, ha gritado hasta la saciedad el que te estaba grabando. A tu afición la has regalado una alegría que aún celebra.
Y este gol que ha elevado a Segunda Rfef al equipo que ha confiado en ti ha permitido mostrar quién es y serà Silvio, un magnífico jugador que será muy pronto conocido en toda España.
Te lo dice un Ilustrísimo. Es broma.
Como dice tu madre, los sueños se cumplen.
Enhorabuena chaval, estoy deseando darte un abrazo a ti y a tu familia.
Y sobre todo a aquel que siempre ha estado al lado tuyo alentándote cada segundo, Ricardo, tu padre.
Os lo mereceis.
@agustindelasheras
@cronistadevaldepielagos
@presidentecronistasmadrileños

Eres una gran persona agustín! Gracias por tus palabras 😘
ResponderEliminarMe lees con buenos ojos. Gracias a ti.
EliminarQue palabras tan bonitas para describir todo lo que Silvio ha luchado para poder llegar hasta aquí hemos reído y llorado mucho con sus logros que no terminan nunca y que esperamos sean muchos más porque ahora veremos a un gran jugador luchar por sus sueños
ResponderEliminarEstoy seguro que Silvio escribirá muchos renglones que nos hará felices. No sé quién eres pero sé que confiamos en Silvio. Es la inocencia que está alcanzando la madurez con la experiencia que está consiguiendo. Y si te gusta el fútbol sólo le podemos recordar el alma de la letra del Liverpool...You'll Never Walk Alone
EliminarMe he puesto a llorar...pelos de punta....Silvio Es un Campeón,un Ángel Guerrero que dibuja poesia a ritmo de Rock en la cancha....lo has describido perfectamente,tú también Eres un poeta,y a través tu don nos regalas emociones como Silvio hace en los prados verdes de los sueños de un niño que ya no Es niño y que a través de su Arte nos hará soñar.....un Abrazo,muchísimas Gracias,Campeonnnnnn👏👏👏👏👏👏
ResponderEliminar💗
EliminarEnhorabuena a Silvio y a Agustín su cronista. Al final, con tantos apasionados al fútbol cerca, me voy a hacer una ultra. ¡Feliz miércoles! Noelia Brazacorta
ResponderEliminarGracias Noelia
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